miércoles, 12 de enero de 2011

Embarazo y Salud oral

En la vida de una mujer, los mayores cambios fisiológicos y hormonales ocurren durante el embarazo. Éste cambia el cuerpo de la mujer en muchas formas, y una de ellas es que ocasiona ciertos cambios en la cavidad bucal. Creemos que es imprescindible que las pacientes consulten al odontólogo antes del embarazo y al menos una vez cada trimestre durante la gestación.


 
Toda mujer embarazada debe realizar un diagnóstico de su estado oral y recibir información acerca de los correctos hábitos de salud bucal, para disminuir los riesgos de enfermedades orales en ella y en su futuro bebé.

Existen un sin fin de cambios que la mujer embarazada puede presentar, como por ejemplo:

Caries: En contra de la creencia popular, no se ha demostrado una relación directa entre la caries y el embarazo. Sin embargo, el embarazo propicia una serie de cambios en la conducta alimentaria y a nivel bucal que pueden promover la formación de caries como es que:


- Ciertas bacterias aumentan durante el embarazo.
- La saliva se vuelve más acida, lo que puede promover la desmineralización dental.
- Se ingieren más alimentos debido a una mayor necesidad energética.

El aumento de la frecuencia y la cantidad de los alimentos, de las bacterias y de la acidez salival -así como la poca atención que se presta a la salud oral- pueden elevar el riesgo de caries de la futura madre.

Gingivitis: (inflamación de las encías). Es el hallazgo oral más frecuente en embarazadas. La gingivitis consiste en una inflamación de las encías que se encuentran más enrojecidas, sensibles y con tendencia al sangrado espontáneo o ante estímulos como el cepillarse los dientes o masticar.

No se sabe por qué las hormonas aumentan la inflamación de las encías. Si una mujer presenta gingivitis, la enfermedad se suele agravar durante el embarazo.

Granuloma o tumor del embarazo: un pequeño porcentaje de embarazadas presentan un crecimiento localizado de la encía, generalmente entre los dientes incisivos superiores. Ésta es una lesión vascular, benigna y sin síntomas, de causa desconocida, que sangra fácilmente, crece rápidamente y que disminuye o desaparece tras el parto. A veces es necesario eliminarlo quirúrgicamente
Sin embargo pese a que son alteraciones normales en la mujer embarazada, deben de atenderse lo más pronto y adecuadamente posible, existen alteraciones que podrán incluír directamente en el tiempo de gestación del bebé por ejemplo.
 
Desde hace más de una década, diversas investigaciones han reportado una posible asociación entre la enfermedad periodontal (de encías) materna y los partos prematuros y/o bebés con bajo peso al nacer. Sin embargo, aún no resulta claro si es que este enfermedad es la causa o forma parte de otros factores maternos.

Lo que sí resulta evidente es la necesidad de extremar los cuidados dentales y optimar el tratamiento de encías en la madre durante el embarazo como medida para reducir los partos prematuros y la cantidad de bebés con bajo peso al nacer.
 
De igual forma no sólo la higiene y cuidado de la madre se relacionan con la salud de su bebé, la dieta que la madre siga puede afectar el crecimiento y desarrollo dental del feto, particularmente desde su concepción hasta los 6 meses de desarrollo en el vientre materno.
 
La futura madre debe tomar en cuenta que una alimentación balanceada será lo más benéfico, incluyendo todos los grupos de alimentos y siempre teniendo en cuenta que los carbohidratos refinados son más cariogénicos (causan más caries) y por ello debe evitarlos. Si una embarazada los ingiere entre comidas, se le aconseja lavarse los dientes inmediatamente después.

Otra ayudadita para la salud dental tanto de la madre como del bebé es el uso de Flúor prenatal, aunque aún se desconoce qué cantidad de éste asimila el feto después de la excreción y de depositarse en el esqueleto de la madre.
 
Un punto más a tratar es que las bacterias que ocasionan las caries en los bebés típicamente se adquieren por transmisión directa de la saliva de las madres. Mientras más temprana sea la transmisión y más cariogénica la dieta del bebé, más sustancial será la transferencia. Por ello, las madres con antecedentes de alto riesgo de caries son más propensas a presentar altos niveles de bacterias en su saliva, poniendo a sus hijos en mayor riesgo de desarrollar caries precoz en la infancia .


Se ha comprobado que los chicles a base de xilitol y los enjuagues bucales con clorhexidina disminuyen la carga bacteriana en la flora materna y reducen el riesgo de transmisión bacteriana al bebé si se utilizan en los últimos momentos del embarazo o en el periodo post-parto.
 
Se ha comprobado que la reducción de caries y de la flora bacteriana en la mujer no sólo mejora su propia salud, sino que reduce el riesgo de transmisión bacteriana a su futuro hijo. Las madres que participan en programas preventivos tienen hijos con menos caries.


No existe virtualmente ningún inconveniente en realizar tratamientos dentales durante el embarazo. En relación a la anestesia, se puede utilizar en mujeres embarazadas con total seguridad, aunque es cierto que algunas cruzan la barrera placentaria. En relación a las radiografías, el haz de rayos no se dirige hacia el abdomen y la cantidad de radiación es muy pequeña; por lo que el riesgo teratogénico (de daño al feto) de la exposición es 1000 veces menor que el riesgo natural a padecer un aborto espontáneo, además de que se utilizará un mandil de plomo para mayor protección. Sin embargo debemos de tener en mente que cualquier procedimiento ya sea en mujeres embarazadas o no, ya sea en personas sistémicamente sanas o enfermas, siempre involucra riesgos.
 
Y una vez explicado todo esto podemos dar algunos consejos a las futuras mamás, o a las que esté planes:
 
-Cuando estés planeando un embarazo o cuando sepas que estás embarazada, visita a tu dentista para que te realice un examen bucal y te indique el riesgo de enfermedad periodontal y caries, así como las medidas preventivas a seguir.


-Si padeces de gingivitis o periodontitis antes del embarazo, esta situación se puede agravar. Debes visitar al dentista para que te indique el procedimiento a seguir.

-Si padeces de reflujo o vómitos, el esmalte de tus dientes puede erosionarse. El dentista puede indicarte diversas medidas para neutralizar los ácidos del estómago y evitar caries y/o sensibilidad dental.

-Debes mantener una higiene oral minuciosa: cepillarte después de cada comida o merienda y pasarte el hilo dental entre los molares cada noche. Si tu dentista lo indica, puedes utilizar enjuagues de flúor, así como chicles a base de xilitol.

-Tu alimentación puede influir en el crecimiento y desarrollo de los dientes de tu bebé. Es muy importante mantener una dieta equilibrada y evitar el consumo de dulces, zumos industriales, bollería y refrescos, especialmente entre comidas.

-Una vez nacido tu bebé, podrás evitar que él padezca de caries en un futuro. Aprovecha el momento del baño para limpiarle las encías con una gasa, un pañito humedecido o un dedal de silicona. Cuando le nazca el primer diente de leche, es indispensable limpiarle la boca después de la lactancia o el biberón.

-Puedes evitar transmitir a tu bebé las bacterias de tu boca que se contagian a través de la saliva, evitando hábitos como compartir cucharas, limpiar su chupete metiéndolo en tu boca, etc.

-Antes de que tu bebé cumpla un año, se recomienda llevarlo al Odontopediatra para que te informe de cómo evitar la aparición de caries.
 
-Y nunca dejes a tu bebé durmiendo con su biberón en la boca, mucho menos si contiene jugos, leche endulzada, agua endulzada, etc, si es necesario para que pueda conciliar el sueño, que sea con agua simple.
 
Espero les sean de utilidad estos consejos y muchas felicidades mamás!!!!

1 comentario:

  1. Muy interesante, hay que detenerse a pensar que la prevención siempre es lo fundamental en materia de salud.

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